El Club de Golf del Cerro (CGC) fue sede el sábado pasado de un evento organizado por la Asociación Uruguaya de Golf (AUG), denominado “Puerta de entrada al golf.”
La actividad, que contó con el apoyo de la Intendencia Municipal de Montevideo, el Banco Itaú y The R&A, tenía como objetivo acercar el golf a nuevos aficionados, pero la respuesta del público no fue la esperada.
La AUG invitaba con entusiasmo a participar del evento bajo el lema “vení a probar tu primera clase de golf”, y la actividad contaba con la presencia de dos profesionales: Juan Alvarez y Franco Martínez, ambos nacidos en el CGC.
Martínez, en particular, fue invitado especialmente por el presidente del Club de Golf del Cerro, Alcides Flores, mientras que Álvarez por la AUG.
A pesar de la participación de estos jugadores del campo rentado, la convocatoria fue baja, dejando al descubierto las fallas en la organización y difusión del evento.
Tanto Alvarez como Martínez realizaron una exhibición de golpes, tras la cual los pocos asistentes tuvieron la oportunidad de hacer sus primeros movimientos de golf junto al green del hoyo 18.
Federico Armas, presidente de la Asociación Uruguaya de Golf, actuó como maestro de ceremonias, acompañado por su antecesor, Pablo Faget.
Sin embargo, la poca asistencia y el silencio de la AUG sobre lo ocurrido dejan en evidencia que, aunque la intención fue buena, la gestión del evento falló en aspectos esenciales.
La Asociación Uruguaya de Golf sigue enfrentando dificultades en la organización y ejecución de sus actividades, y este evento fue un claro ejemplo de una buena idea que no logró el impacto deseado.
La falta de convocatoria y la planificación cuestionan la capacidad de la AUG para captar el interés del público y proyectar el golf hacia nuevos aficionados.
La Asociación tiene que asumir estos errores y replantearse su enfoque si quiere lograr eventos que realmente acerquen el golf a más personas.

