Tal como adelantó este medio el pasado 8 de junio, Federico Armas continuó como presidente de la Asociación Uruguaya de Golf (AUG), luego de que se interpretara que el actual estatuto le permite permanecer en el cargo.
Una interpretación que fue posible por la deficiente redacción de la propia normativa, aprobada en su momento por los clubes afiliados.
La continuidad de Armas no estuvo exenta de cuestionamientos.
Distintos exdirigentes y abogados vinculados al golf, entre ellos Paul Arrighi y Fernando Scelza, coincidieron en que la alternancia en la conducción de la institución es el camino más saludable para fortalecer la democracia y la renovación dirigencial.
Pese a que el propio Armas había manifestado en diferentes ámbitos que no continuaría al frente de la entidad, finalmente resolvió mantenerse como presidente.
Dentro de la nueva integración, uno de los ascensos más notorios es el de María José Moreira, quien dejó de ser vocal suplente para asumir la Secretaría de la AUG. Se trata de un cargo de mayor responsabilidad, que demandará una importante capacidad de gestión y conocimiento de las distintas áreas que integran el golf uruguayo.
Entre las nuevas incorporaciones aparece Alfredo Muñoz, quien asumirá la Tesorería.
Si bien no proviene del ámbito político de la institución, su llegada puede aportar una mirada diferente.
Será importante que, además de su función administrativa, se involucre en el desarrollo deportivo y en el crecimiento del golf nacional.
También se incorpora Carlos Lorenze, un dirigente apasionado por este deporte y que tendrá la oportunidad de aportar una visión renovadora dentro del Consejo Directivo.
Sin dudas, la llegada más relevante es la de Agustín Estefanell, integrante del histórico equipo uruguayo campeón de la Copa Los Andes 2001 en Santiago de Chile.
Con una destacada trayectoria como jugador y un amplio reconocimiento dentro del ambiente del golf, inicia ahora una nueva etapa como dirigente.
Su experiencia deportiva puede convertirse en un activo muy importante para una Asociación Uruguaya de Golf que necesita modernizar su gestión y recuperar protagonismo.
Los próximos dos años representan una oportunidad para comenzar una nueva etapa.
Una oportunidad para dejar atrás viejas prácticas, abrir las puertas a nuevas ideas y permitir que quienes poseen experiencia, capacidad y conocimiento lideren los proyectos que el golf uruguayo necesita.
Quienes recién se incorporan también tendrán la posibilidad de aprender, crecer y aportar desde una estructura más profesional.
Otro aspecto que merece una profunda reflexión es la política de comunicación de la institución.
Una conducción moderna debe garantizar igualdad de acceso a la información para todos los medios de prensa, sin excepciones ni preferencias.
La transparencia también se construye comunicando y respetando el trabajo periodístico.
La nueva integración de la AUG tiene la posibilidad de demostrar que es posible ejercer un gobierno verdaderamente democrático, con diálogo, apertura y libertad de prensa, dejando atrás situaciones que en los últimos años generaron cuestionamientos por la falta de información hacia determinados medios especializados.
El cambio no dependerá únicamente de los nombres.
Dependerá de la voluntad de escuchar, de permitir que quienes realmente conocen el golf uruguayo aporten su experiencia y de construir una Asociación más abierta, transparente y participativa.
La oportunidad está sobre la mesa, ahora será responsabilidad de sus dirigentes demostrar que el cambio también puede reflejarse en los hechos.
Como suplentes fueron designados Mauricio La Buonora y Matías Paullier, ambos vinculados a La Tahona Golf Club y con una conocida cercanía personal con el presidente Federico Armas.
Nota de interes
Sin resultados ni renovación, Federico Armas seguiría al frente de la AUG – BUEN GOLF TOUR

