Hay resultados que simplemente informan quién ganó. Y hay otros que, además, permiten abrir algunas discusiones que el golf uruguayo debería darse.
La 3ª edición del Abierto Metropolitano de Golf, organizado por La Tahona Golf Club y el Club de Golf del Uruguay (CGU), con el apoyo directo de la Asociación Uruguaya de Golf y el respaldo de The R&A, volvió a reunir a buena parte de los mejores jugadores del ámbito nacional.
El torneo fue puntuable para el World Amateur Golf Ranking (WAGR) y tuvo como principales ganadores en las categorías Scratch a Miguel Reyes y Lousiane Gauthier.
Dos nombres que, por diferentes motivos, siguen ocupando un lugar central en el golf uruguayo.
Reyes volvió a demostrar que el paso del tiempo no parece afectar su vigencia competitiva.
A los 51 años, se quedó con el título en la categoría Scratch con 214 golpes (71+73+70), superando a Mateo Quiroga, que terminó segundo con 218 impactos (76+71+71).
Pero el dato trasciende el resultado.
Reyes continúa cosechando títulos y sumando puntos para el World Amateur Golf Ranking (WAGR) frente a jugadores que, en muchos casos, tienen tres décadas menos.
En una época en la que el golf amateur parece cada vez más orientado hacia la juventud y el desarrollo de nuevos talentos, el jugador uruguayo vuelve a demostrar que la experiencia, la competitividad y, sobre todo, la capacidad de seguir jugando bien no tiene fecha de vencimiento.
Miguel Reyes sigue ganando y demostrando que todavía tiene mucho golf para ofrecer.
Hace ya 21 años que es embajador de Titleist y continúa siendo uno de los jugadores referentes del golf uruguayo. Actualmente ocupa la posición 269 del WAGR y lleva en su bolsa lleva Driver y Madera 3 Titleist, hierros Titleist, wedges Vokey y sobre el green, un putter Scotty Cameron.
En damas, la categoría Scratch, la victoria fue para Lousiane Gauthier (también embajadora Titleist), que se impuso con 233 golpes (74+77+82), seguida por Josefina Aguerre, con 253 impactos (82+86+85).
Y aquí aparece otra de las preguntas que el golf uruguayo debería responder.
¿Cómo puede explicarse que una jugadora de la jerarquía y actualidad de Gauthier no haya formado parte del equipo uruguayo en los Juegos ODESUR?
No se trata solamente de discutir una convocatoria puntual, se trata de saber cuáles son los criterios que utiliza el golf uruguayo para seleccionar a sus representantes cuando se trata de una competencia internacional.
Si la jugadora que domina el ámbito nacional no está entre las elegidas, sería bueno conocer las razones.
Porque los jugadores también necesitan certezas.
Y el golf uruguayo, más todavía, necesita explicar sus decisiones cuando están en juego sus principales representantes internacionales.
El campeonato también dejó una extensa lista de ganadores y protagonistas en las distintas categorías.
En Caballeros, además de Miguel Reyes en Scratch, Matías Angenscheidt se quedó con la categoría hasta 7.1 index handicap con 206 golpes (73+68+65), seguido por Nicolás Damiani, con 224 impactos (76+74+74).
En la categoría 7.2 a 14.6, Rodrigo Pereira (75+71) y Arturo Bravo (73+73) terminaron igualados en 146 golpes y Pereira se adjudicó la categoría por reglaento de competencia.
En la categoría 14.7 a 21.4 index handicap, el triunfo fue para Santiago Zubiri con 142 golpes (76+66), seguido por Bautista Estefanell con 147 golpes (78+69).
Entre los jugadores de 21.5 a 36, Mario Albarracín se impuso con 146 golpes (70+76), apenas uno menos que Luis Bensusan que finalizó con 147 (74+73).
En la categoría de 36.1 a 54 index handicap, Alvaro Kaminietzky fue el ganador con 151 golpes (65+86), seguido por Sergio Pensatori con 155 impactos (80+75).
La competencia también tuvo su capítulo para los Seniors.
En caballeros, en la categoría hasta 14.6 de index handicap, Arturo Bravo y Juan Andrés Shaw terminaron empatados en 73 golpes, donde Bravo se llevó la victoria por desempate automático.
En la categoría, de 14.7 a 36, Mario Albarracín volvió a subir a lo más alto, esta vez con 70 golpes, seguido por Danel Gareppe con 73 impactos.
Finalmente, en la categoría de 36.1 a 54 index handicap, Gustavo Aishemberg y Sergio Pensatori igualaron con 72 golpes, pero Aishermberg ganó por desempate automático, reglamento de competencia.
Entre las damas, Priscila Almeida se llevó la categoría hasta 10.2 de index handicap con 224 golpes (71+79+74).
En la categoría de 10.3 a 28.1, Ristelia de Armas (81+78) y Nicolasa “Nicky” Bryans (75+84) igualaron en 159 golpes, siendo de Armas la ganadora por últimos 18 hoyos, según reglamento de competencia.
Agustina Bravo fue la vencedora entre las jugadoras de 28.2 a 54 index handicap con 136 golpes (64+72), seguida por Paulina Silveira con 138 impactos (70+68).
Carolina Vera ganó entre las damas seniors con 74 golpes, escoltada por Nicky Bryans con 75 golpes.
Los premios especiales también tuvieron varios protagonistas.
Lousiane Gauthier y Miguel Reyes se quedaron con los Long Drive del viernes en el Club de Golf del Uruguay.
El sábado, Alvaro Rafaelli ganó el Best Approach en el CGU, mientras que en La Tahona Golf Club el premio quedó en manos de Lousiane Gauthier y Agustín Leindekar (h).
La jornada del domingo volvió a repartir reconocimientos.
Ristelia de Armasy Fernando Etcheverry fueron los ganadores del Best Drive en el CGU.
En La Tahona, el premio quedó para César Balaguer.
Una pregunta incómoda
El torneo, denominado “Metropolitano”, se disputó en La Tahona Golf Club y el Club de Golf del Uruguay, dos de los tres escenarios del área metropolitana del golf uruguayo.
Y eso está muy bien.
Pero justamente por eso vale la pena formular una pregunta que quizá no resulte tan cómoda para la Asociación Uruguaya de Golf, para los clubes y para quienes tienen responsabilidades en la conducción y el desarrollo del golf.
¿Qué está pasando con el Club de Golf del Cerro?
¿Lo dejaron morir?
¿En qué quedó todo lo que se invirtió -mucho dinero-, según documentación que fuentes confiables nos proporcionaron, todo lo destinado a ese proyecto y todas las expectativas que, durante años, se generaron alrededor de ese campo?
Porque promesas, proyectos y anuncios hubo. Y dinero también.
La pregunta, entonces, es inevitable, ¿dónde quedó todo aquello?
Porque mientras seguimos hablando -con razón- de desarrollar jugadores, generar competencia, ampliar la base y ofrecer mejores condiciones para que el golf uruguayo crezca, también deberíamos preguntarnos qué hacemos con la infraestructura que ya tenemos.
No se trata de cuestionar que un torneo se juegue en La Tahona Golf Club o en el Club de Golf del Uruguay.
Ambos clubes tienen infraestructura, historia y capacidad para recibir competencias de primer nivel.
La pregunta es otra.
¿Cuál es hoy el proyecto para el Club de Golf del Cerro?
¿Existe un plan concreto?
¿Hay una explicación sobre lo realizado y lo que todavía falta?
¿Se continuará invirtiendo?
¿Se abandonó definitivamente la idea?
¿Y qué pasó con los recursos que ya se destinaron a ese proyecto?
Son preguntas legítimas, especialmente cuando desde distintos ámbitos se habla permanentemente de la necesidad de hacer crecer el golf uruguayo.
Porque desarrollar el golf no es solamente proyectar un Driving Range como un supuesto “Mesías”, organizar torneos y entregar trofeos.
También es cuidar, recuperar y aprovechar la infraestructura disponible, pensar en el futuro y, sobre todo, rendir cuentas sobre las decisiones tomadas y los recursos destinados a ese desarrollo.
Y mientras las instituciones discuten proyectos y estrategias, la cancha sigue dando respuestas.
Miguel Reyes, a los 51 años, continúa ganando y sumando puntos para el WAGR.
Lousiane Gauthier continúa siendo la referencia del golf femenino uruguayo.
Y detrás de ellos aparece una nueva generación de jugadores que necesita oportunidades, competencia y, fundamentalmente, un proyecto deportivo claro.
Quizás esa sea una de las grandes lecturas que deja este campeonato.
Los resultados están.
Los jugadores también.
El talento existe.
Ahora falta algo tan importante como todo lo anterior.
Un proyecto claro, una estrategia de desarrollo y explicaciones sobre las decisiones que se toman y los recursos que se utilizan para construir el futuro del golf uruguayo.
Scoring
Foto cortesía La Tahona GC

