Los juveniles uruguayos volvieron a quedar lejos de los primeros puestos en Chile y los scores vuelven a poner en discusión un proceso que lleva años de entrenamientos, pero que no logra traducirse en resultados internacionales.
Lejos de obtener resultados destacados y fundamentalmente, de mostrar scores que permitan pensar en un proceso competitivo, nuevamente los jugadores de la Asociación Uruguaya de Golf (AUG) demostraron estar muy lejos del nivel internacional.
Uruguay sigue llegando a los campeonatos simplemente para decir presente, pero las expectativas son cada vez menores.
Los resultados se repiten, las diferencias con los países de la región se hacen evidentes y el trabajo que se anuncia puertas adentro no logra reflejarse cuando los jugadores salen a competir internacionalmente.
Del 21 al 23 de agosto se disputó el Campeonato Juvenil de Chile en el Club de Golf Las Brisas de Chicureo (Valle), con participación de representantes de distintos países de la región.
En la categoría Juveniles, Uruguay estuvo representado por Matías Angenscheidt y Juan Cruz Esmoris.
Ambas actuaciones fueron malas y finalizaron en la posición 25, sin dejar prácticamente nada positivo desde el punto de vista deportivo.
Angenscheidt empleó 240 golpes para los 54 hoyos, 24 sobre par, rondas de 82, 82 y 76 impactos.
Por su parte, Juan Cruz Esmoris, quien venía de participar en el LAAC Academy, en Casa de Campo, República Dominicana, tampoco estuvo a la altura de las circunstancias.
El uruguayo registró vueltas de 81, 79 y 80 golpes, una actuación preocupante, especialmente teniendo en cuenta que será uno de los representantes de Uruguay en el próximo Sudamericano Copa Los Andes.
Estos resultados vuelven a poner sobre la mesa una realidad que ya no puede ser disimulada, el trabajo no se ve reflejado internacionalmente.
La Asociación Uruguaya de Golf cuenta con entrenamientos y un proceso, ya de varios años, a cargo del coach uruguayo Alvaro Canessa, pero, al menos cuando llega la hora de competir contra jugadores de otros países, no aparecen los resultados que deberían respaldar ese trabajo.
No alcanza con entrenar “a la uruguaya”.
No alcanza con convocar jugadores y realizar entrenamientos en canchas y condiciones que poco tienen que ver con las exigencias que después aparecen en la competencia internacional.
El verdadero parámetro está en la competencia y particularmente, en los scores.
Y allí Uruguay continúa sin respuestas.
Mientras los países de la región presentan jugadores capaces de competir bajo par o cerca de los primeros lugares, los representantes uruguayos terminan sistemáticamente muy lejos de la pelea.
La distancia no es circunstancial, se ha convertido en una constante.
El campeón Juvenil fue el chileno Vicente Pérez, quien tuvo una gran actuación y totalizó 205 golpes, 11 bajo par, rondas de 72, 68 y 65 impactos.
El torneo reunió a 30 participantes en la categoría.
En damas, sin presencia de uruguayas, la argentina Ana Giuliano se consagró campeona con 218 golpes, producto de rondas de 75, 73 y 70.
En Pre Juveniles, Josefina Aguerre finalizó en el quinto lugar entre 15 participantes.
La uruguaya totalizó 236 golpes, 20 sobre par, rondas de 84, 76 y 76 impactos.
Si bien el comienzo fue complicado, Aguerre logró recuperarse y cerró el torneo con dos vueltas consecutivas de 76 golpes, mostrando una mejor respuesta en las dos últimas jornadas.
La ganadora fue la argentina Morena Tesoniero con 222 golpes (75+73+74).
En varones, el argentino Clodomiro Carranza se llevó el primer lugar con 213 golpes, con tres rondas de 71 impactos.
Simultáneamente se desarrolló el Dobles Mixto Internacional, donde la Asociación Uruguaya de Golf designó a Matías Angenscheidt y Josefina Aguerre como representantes de Uruguay.
La actuación tampoco fue buena.
La Federación Chilena de Golf fue la ganadora.
Mucho proceso, pero los resultados siguen sin aparecer
Una vez más, los scores dejaron expuesta una realidad difícil de esconder.
El trabajo que anuncia la Asociación Uruguaya de Golf no se traduce en resultados internacionales.
Uruguay entrena, convoca jugadores y desarrolla procesos, pero cuando llega la hora de competir sigue lejos de los niveles que muestran otros países de la región.
Y la responsabilidad también alcanza a la dirigencia.
El trabajo de Alvaro Canessa comenzó durante la gestión de Pablo Faget, cuando Federico Armas era secretario y continuó con Armas en la presidencia, actualmente en su segundo período.
No es, entonces, un proceso reciente.
Han pasado años y numerosas competencias internacionales, pero los resultados siguen sin aparecer.
La dirigencia eligió este camino y lo sostiene año tras año.
Por lo tanto, también debe asumir la responsabilidad por sus resultados.
La pregunta es inevitable. ¿Cuánto tiempo más se puede sostener un sistema que, competencia tras competencia, sigue sin dar respuestas?
Los procesos pueden anunciarse y los entrenamientos pueden multiplicarse, pero al final son los resultados los que hablan.
Y los resultados internacionales de Uruguay siguen sin aparecer.
La AUG crea una nueva gerencia
La Asociación Uruguaya de Golf incorporó a Gabriel Cano como gerente, un cargo creado recientemente y que hasta ahora no existía formalmente dentro de la estructura del órgano rector.
Cano, además, tendrá bajo su responsabilidad el área de Reglas, una función especialmente relevante dentro del golf uruguayo y estará a cargo de la organización y desarrollo de los torneos oficiales de la institución.
La creación de esta nueva gerencia concentra así responsabilidades que hasta ahora no estaban reunidas formalmente dentro de la estructura de la Asociación.
Scoring
Golf Action: Golf Juniors de Chile y Club de Golf de Menores

Fotos gentileza Federación Chilena de Golf.

