La Tahona Golf Club vivió un fin de semana distinto, de esos que mezclan competencia y anécdota, con la disputa de la primera edición del Campeonato del Club por golpes… y con un invitado inesperado que se robó tantas miradas como los propios protagonistas.
El torneo dejó como saldo actuaciones de gran nivel y definiciones contundentes en las distintas categorías.
Este certamen se incorpora al calendario competitivo de la institución, complementando el tradicional Campeonato del Club en modalidad match play y el campeonato de duplas.
En Caballeros, dentro de la 1ª categoría, Mateo Quiroga se quedó con la victoria al totalizar 142 golpes (69+73), estableciendo una clara diferencia sobre Nicolás Gatti, quien finalizó en la segunda posición con 151 impactos (76+75).
En 2ª categoría, Juan Ignacio Azpiroz obtuvo el primer puesto con 169 golpes (82+87), superando por apenas un golpe a Juan Andrés Shaw, que cerró con 170 golpes (81+89).
En 3ª categoría, Javier Gorga se llevó la victoria con 173 golpes (85+88), mientras que Santiago Carbajal terminó segundo con 176 golpes (91+85).
En 4ª categoría, Luis Gayero ganó con 200 golpes (99+101), por su parte Juan María Mailhos se ubicó en la segunda posición con 215 impactos (108+107).
En tanto, en 5ª categoría, Gonzalo Lascombes se quedó con el triunfo con 220 golpes (103+117), superando a Jorge Basso, quien completó los 36 hoyos con 225 golpes (107+118).
Por el lado de las Damas, Carolina Mailhos se consagró Campeona del Club por Golpes con 144 golpes (73+71), destacándose por su consistencia a lo largo de ambas jornadas. La vicecampeona fue Nicky Bryans con 178 golpes (91+87).
¿Al felino le gusta el Buen Golf?
Al amanecer, cuando la cancha todavía desperezaba su rocío, hubo varios golfitsas que vieron al “puma” merodeando sigiloso por los fairways, como dueño y señor del campo (adjunto ver video en el hoyo 17).
Convertido ya en realidad del barrio cerrado, el felino -tan comentado como esquivo- sigue alimentando versiones cruzadas y mantiene en vilo a más de una autoridad, mientras no faltan quienes señalan, entre susurros, la posible presencia de animales exóticos mantenidos al margen de lo que marca la normativa uruguaya.

