El Latin America Amateur Championship (LAAC) llegó a su 11ª edición y en esta oportunidad se disputa en la histórica sede del Lima Golf Club, uno de los escenarios más emblemáticos del golf sudamericano, que recibe a los mejores 108 jugadores aficionados de Latinoamérica.
Gracias al trabajo sostenido de la Federación Peruana de Golf, que viene consolidando un desarrollo sólido con resultados a nivel regional, Perú fue elegido como país sede. La decisión de los organizadores -The Masters Tournament, The R&A y la United States Golf Association (USGA)- también ratifica la intención de llevar el máximo evento amateur individual de la región a canchas con historia y tradición.
Cuatro uruguayos habían obtenido su derecho a participar: Pablo Juan Carrere, Miguel Reyes, Agustín Tarigo y Nicholas Teuten.
Sin embargo, solo Carrere fue de la partida y se despidió sin superar el corte, fijado en 8 sobre par.
Carrere totalizó 159 golpes, 19 sobre par, con rondas de 81 y 78 impactos, finalizando en la posición 96 entre 108 participantes.
Lo más destacado de su actuación fue el cierre del segundo día, cuando completó los últimos nueve hoyos en 35 golpes, par del campo, mostrando pasajes de muy buen nivel.
La razón por la que los uruguayos no superan el corte es sencilla: no tienen el nivel necesario porque compiten habitualmente en campos muy distintos a los que exige este tipo de torneos.
Juegan en canchas cortas, con greens lentos, donde la pelota pica y queda “muerta” además de que en Uruguay se juega sin rough (pasta alto al costado de los fairways). Los campos no están preparados y cuando enfrentan compromisos de esta magnitud, chocan contra una realidad incuestionable.
Pablo Juan Carrere es un gran jugador y multicampeón en Uruguay, pero sin competencia en torneos con fields exigentes y sin campos preparados para la alta competencia, el salto de nivel se vuelve imposible.
Por eso, cuando llega a estas citas internacionales, el desenlace suele repetirse.
El puntero del campeonato es el argentino Andrés Schönbaum con 134 golpes, 6 bajo par, tras rondas de 66 y 68.
Cabe señalar que Lima Golf Club es un par 71, aunque las autoridades del torneo decidieron jugarlo como par 70, bajando el par 5 del hoyo 17 a par 4, una decisión controvercial donde aparecen más los bogeys que los birdies.
Los tres que faltaron
Mark Lawrie, Regional Managing Director de The R&A para Latinoamérica y el Caribe, señaló que para los jugadores el Latin America Amateur Championship es el “campeonato premium amateur de la región” y que muchos diagraman sus calendarios “en función de cuándo, dónde y en qué tipo de cancha” se disputa el torneo.
En ese contexto, también se refirió a los jugadores que se clasificaron y decidieron no participar, como ocurrió con tres de los cuatro uruguayos.
“Es curioso que un jugador tome la decisión de no jugar, pero supongo que habrá motivos como tiempo insuficiente para prepararse, no estar pasando por un buen momento, cuestiones laborales o familiares”, explicó Lawrie.
“Evidentemente deben existir justificativos y, en estos casos, uno no pregunta: es una decisión individual”, agregó.
Las expresiones de Lawrie son lógicas y diplomáticas desde su rol institucional.
Sin embargo, no alcanzan para explicar lo que sucede cuando un país repite sistemáticamente este escenario.
Uruguay no solo no logra sostener presencia competitiva en el LAAC, sino que además, año tras año, pierde representantes cuando jugadores clasificados terminan desistiendo de participar.
Ese doble fenómeno -falta de competitividad y renuncias reiteradas- deja en evidencia un problema estructural.
No se trata de decisiones aisladas, sino de un contexto que no prepara ni acompaña a los jugadores para competir en este nivel.
Falta planificación, falta respaldo y falta un entorno que permita que un amateur clasificado llegue al LAAC con confianza, continuidad y proyección.
En ese escenario, bajarse del torneo deja de ser una excepción y pasa a ser una consecuencia.
Que el Latin America Amateur Championship sea considerado el mejor evento del calendario para los juagdores aficionados de Latinoamérica expone aún más estas falencias.
El problema no es la decisión individual del jugador, sino por qué Uruguay vuelve a quedar en evidencia -deportiva y estructuralmente- en un torneo que define el rumbo del golf amateur latinoamericano.
Scoring
2026 Latin America Amateur Championship
Notas de interés
El LAAC invitó a cuatro uruguayos – BUEN GOLF TOUR
The R&A asciende a Mark Lawrie – BUEN GOLF TOUR
Foto gentileza LAAC

