El lunes pasado se disputó una nueva etapa de la PGA Uruguay en el Club del Lago Golf, bajo modalidad de 27 hoyos singles medal play.
Una vez más, el gran protagonista fue Juan Alvarez, quien se impuso con claridad, demostrando una notable diferencia sobre el resto de los competidores.
El profesional firmó una tarjeta de 70 golpes, 3 bajo par, en los primeros 18 hoyos y luego completó los 9 restantes con 36 impactos, para un total de 106 golpes, lo que le permitió quedarse con la victoria sin sobresaltos.
El segundo lugar fue para Diego Martín Pérez, que terminó con 112 golpes (76+36), mientras que Ezequiel Agresta completó el podio con 115 impactos (77+38).
En la categoría Senior, el triunfo quedó en manos de Fernando Correa, quien totalizó 121 golpes (84+37).
Lo siguieron Fernando Canela con 124 golpes (82+42) y Miguel Ferreira con 125 impactos (84+41).
En tanto, en la categoría “Adherentes”, el ganador fue Víctor Romero, quien también tuvo una destacada actuación.
Más allá de su victoria, el caso de Juan Álvarez invita a una reflexión.
Su nivel actual reafirma el talento indiscutido que posee y que, años atrás, fue detectado por Fabián Lamela y luego por Louis Rinaldi, quienes ambos en distintas etapas les ofrecieron oportunidades únicas para desarrollarse profesionalmente.
Lamentablemente, en aquellos momentos, Alvarez pecó de inexperiencia, de no saber manejarse y no supo comprender el verdadero significado de ser profesional, dejando pasar chances invaluables que podrían haber impulsado su carrera a otro nivel como haber llegado al PGA TOUR, LIV Golf League, Korn Ferry Tour por nombrar circuitos relevantes.
Hoy, con más madurez y claridad en su juego, su rendimiento sigue destacándose.
Quizás no todo esté dicho aún para este gran jugador, que sigue dando muestras de su calidad dentro del campo.


